La industria automotriz está cambiando a gran velocidad. Cada vez vemos más autos híbridos y 100% eléctricos de distintas marcas, diseños y precios en las calles. La tecnología avanza, la oferta crece y, seamos honestos, la electromovilidad ya no es futuro: es presente. Con esta columna quiero hacerla más cercana a quienes aún la miran con dudas.
Pasar de gasolina a electricidad no es solo cambiar “con qué” se mueve un auto; también es un cambio de hábitos: cómo planificas tus trayectos, dónde y cuándo cargas, cuánto gastas por km y qué huella dejas. Alinear cómo te mueves con la ciudad que sueñas es un acto de coherencia. Hoy, en Chile, los vehículos electrificados ya superan el 10% del mercado y crecieron más de 100% respecto a 2024. La pregunta es: ¿estás listo para sumarte?
Empecemos por lo básico. En sentido estricto, cuando hablamos de “electromovilidad” nos referimos a vehículos 100% eléctricos (BEV). Un BEV se mueve solo con motor(es) eléctrico(s) y una batería que se enchufa; no tiene motor de combustión ni tubo de escape, por lo que no emite CO₂. Enamora por su respuesta inmediata, el silencio y la suavidad con la que se maneja, y el bajo costo por kilómetro (especialmente cargando en casa u oficina). ¿El cambio real? La carga: conectar en un wallbox al llegar a casa (como lo haces con tu celular) y usar la red pública cuando lo necesitas. Adoptar ese hábito es parte de la transformación… y también de la magia.
Para quienes aún no se sienten listos para dar el salto, el mercado ofrece transiciones:
- MHEV (microhíbrido): motor a combustión con un apoyo de 48V; mejora ligera en rendimiento y no se enchufa.
- HEV (híbrido no enchufable): ahorro sustancial y conducción suave; tampoco se enchufa.
- PHEV (híbrido enchufable): sí se enchufa, combina trayectos diarios en modo eléctrico y combustión para viajes. Solo tiene sentido si de verdad lo vas a cargar.
- BEV (100% eléctrico): requiere carga siempre, pero ofrece todos los beneficios de la electromovilidad.
Beneficios que convencen para pasarte al 100% eléctrico (en simple):
- Carga disponible: Chile ya cuenta con más de 1.800 puntos de carga (AC, corriente alterna, y DC, corriente continua) y 1.300 cargadores a lo largo del país. Esta red complementa la experiencia más cómoda y costo-eficiente: la carga en casa.
- Ahorro/TCO (coste total de propiedad): la energía por km puede llegar a costar solo 1/3 de lo que gastas en bencina, sobre todo cargando en casa y en horario conveniente. Además, las mantenciones son más simples y económicas. A mayor kilometraje, mayor conveniencia. Es clave que a la hora de tomar la decisión de la inversión, no mires sólo el precio, sino todos los costes asociados.
- Potencia inmediata: fuerza al instante para aceleraciones seguras y conducción suave sin cambios de marcha.
- Silencio y confort: menos ruido y menor fatiga en ciudad.
- Experiencia real: quienes dan el salto al eléctrico rara vez vuelven a combustión; la satisfacción diaria de sus usuarios habla por sí sola.
Mi recomendación: si puedes cargar en casa o trabajo, ve por 100% eléctrico (BEV). Si no, empieza por las opciones híbridas; en Hyundai apostamos por las HEV (híbridos) como ideal paso intermedio.
Cómo te acompañamos desde Hyundai
Nuestro camino a la electromovilidad en Hyundai se alinea con la visión de “Progreso para la Humanidad”: cuidar el planeta y mejorar la calidad de vida de las personas en cada trayecto. Si estás preparado para dar el paso, te acompañamos con nuestros 100% eléctricos —INSTER, KONA, IONIQ 5. Si prefieres avanzar por etapas, tienes nuestros híbridos —KONA, Tucson, Santa Fe y pronto Palisade— para ahorrar sin cambiar tu rutina.
La electromovilidad ya se siente; tú eliges el ritmo. Lo importante es avanzar, y estaremos ahí para acompañarte en cada paso.
Irene Gálvez Jorge
Business Manager Hyundai Chile